CUANDO TIRAMOS LA BASURA DONDE NO TOCA, ESTAMOS TIRANDO DINERO.
Separar bien en casa es un gesto sencillo que tiene consecuencias mucho más allá del cubo de basura.
Cuando los residuos se depositan donde corresponde, se pueden aprovechar mejor los materiales, se facilita su tratamiento y se reducen los costes de gestión.
Porque lo que tiramos mal, al final, lo acabamos pagando entre todos.
Separar bien es ahorrar recursos. Y también cuidar el medio ambiente.